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Aun queda casi una hora para que salga el Sol. El poblado ojiwbe esta aun en silencio. De la tienda más grande, aquella marcada con tantos animales, sale una anciana con largos cabellos blancos que se mecen con su lento caminar. Es la madre más vieja: la matriarca de este poblado. Se dirige sola hacia la linde del bosque y entra en él. Camina adentrandose hacia la espesura buscando el rio. Los primeros rayos de luz aparecen ahora por el Este. La matriarca del clan Ojiwbe observa como cada mañana la salida del Sol. Pero el día de hoy es diferente: hoy ha encontrado un sauce cubierto por una gran tela de araña sobre la que tintilean miles de gotas de rocio. La anciana aguarda pacientemente a que le disco solar aparezca en el horizonte. Se acerca y antes de recoger una ramita conversa conel arbol, y con la araña la cual tejio la tela. Todos se han puesto en pie ya en el poblado. La tribu al completo ha visto la salida del Sol, incluso una joven con abanzado estado de gestación. Ella es la nieta de la anciana que regresa ahora con la ramita de sauce. Juntas, or primera vez, buscan la alna que necesitan para tejer un atrapasueños para el futuro bebe. La joven aun no ha aprendido ha tejerlos. Su abula la explica el rito que vivio esta mañana para recoger la ramita de sauce. Antes de enseñarla a tejer, mientras pasean por el bosque, la explica que ella aprendio antes de tener su primer hijo y que la enseño su madre, que era era la matriarca del clan entonces.
Mientras la anciana habla y la joven escucha; el viento mece los arboles y
arroja a los pies de las mujeres una gran pluma de lechuza. Todas las madres y esposas de la tribu Ojiwbe aprenden a tejer sus propios atrapasueños. Las madres enseñan a las jovenes transiten la enseñanza que la Madre Araña: Asibikaashi (una de sus divinidades) les legó cuando se separaron las siete tribus.
. Antes de esto, era la propia Madre Araña quien personalmente cuidaba
los sueños de niños y adultos. Ya en el poblado ambas mujeres acienzan a tejer un nuevo atrapasueños, conforman el circulo con la ramita que atan y adornan con la lana. Dibujan un entramado imitando una tela de araña. Tiene siete u ocho entradas; siete como las siete tribus que heredan este rito, u ochocomo las patas de una araña. La anciana recuerda a su nieta, aunqeu todo ojiwbe lo sabe: que tiene que dejar un pequeño ahugero en el contro del atrapasueños para que los buenos sueños pasen, de este modo sólo los malos sueños o pesadillas quedan atrapados. Cuando esto pasa, con los primeros rayos del Sol son destruidos. Una vez terminado el mágico circulo la futura madre cuelga cuidadosamente sobre el la cpluma antes recogida. Se trata en este caso de una gran pluma de lechuza, si se tratase de un varón, la pluma que ahora estaría atando sería de agila. Trascurrido el día y antes de que el Sol se esconda la matriarca se vuelve a su tienda para dormir. Sobre su lecho, como sobre el de cualquier ojiwbe cuelga un gran atrapasueños adornado, este, con gemas verdes, rojas, anaranjadas y azules. Mañana como todos los días se levantará antes de que amanezca y los primeros rayos de luz destruirán las pesadillas que cuelguen de su atrapasueños.
Yo_sueño (Mercedes)
Cuentos y relatos
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